Historia

Fue en el año 1916 cuando Rafael Garza Gutiérrez y su primo Germán Núñez Cortina, adolescentes de trece años, estudiantes del Colegio Mascarones y quienes jugaban futbol todos los días en los recreos, decidieron crear un equipo con los mejores jóvenes de su escuela. Ambos convocaron en la escuela a una reunión vespertina, en casa de la tía de Germán, la señora Calixta Cortina, conocida como la “tía Calita”. Asistieron aproximadamente trece jovencitos a la primera cita.

El más entusiasta fue el líder del proyecto, Rafael Garza Gutiérrez, quién sorprendió a los demás pues llegó prácticamente uniformado. Entró portando una vieja camisa color crema, ya gastada, de mangas largas y botones al frente. Había tomado del ropero de su padre un viejo pantalón azul marino. Lo cortó a la altura de las rodillas y quedó como un pantaloncillo corto. Garza Gutiérrez pidió a su padre que le dijera a un sastre amigo de su familia, que con los pedazos del pantalón que le sobraron al cortarlo, le confeccionara en la espalda la palabra “récord”. Llevaba además unos calcetines largos del mismo color azul marino. Esta combinación de camisa crema, pantalón y calcetas azul marino, gustó mucho a los demás muchachos, y así pasó a ser el uniforme oficial del equipo, al que llamaron “Récord”, en honor a Garza Gutiérrez, a quién también todos empezaron a nombrar de cariño con ese mismo apodo. La mayoría de los jovencitos del equipo no tenían los recursos para obtener un uniforme idéntico, por lo costoso del material con que estaba confeccionado.

Mientras esto pasaba, en otra escuela Marista, de nombre La Perpetua, existía un equipo de reciente formación llamado “Colón”. Sus principales jugadores, Ignacio de la Garza, Luis Fabre y Alonso Sordo Noriega estaban desanimados porque muchas veces no alcanzaban a juntar los once jugadores reglamentarios para un partido de futbol, así que su entrenador y maestro, Eugenio Cenoz, quién sabía de la reciente creación del equipo “Récord”, les propuso hacer una junta con ellos para fusionar ambos conjuntos como un solo equipo.

Era la unión perfecta, porque el conjunto “Récord” tenía de sobra jugadores de gran calidad, mientras que el “Colón” tenía varios metros de casimir fino para la confección de uniformes, así como dos balones para jugar.

Se pusieron de acuerdo y al poco tiempo, el día 12 de Octubre de 1916 en los llanos de la Condesa se congregaron para discutir el nombre del nuevo conjunto, puesto que para el uniforme ya habían decidido adoptar el azulcrema del equipo “Récord” por considerarlo hermoso y diferente a los ya existentes. De hecho, llegaron a dicha reunión ya todos uniformados, siendo testigo de honor el profesor Cenoz.

Para el nombre, hubo muchas propuestas, pero al final, ganó la de Pedro “Cheto” Quintanilla, quién sugirió el nombre de “AMÉRICA” porque ese día se celebraba el descubrimiento del continente. Así mismo, el propio Quintanilla, quien era un extraordinario dibujante, acompañó su propuesta con un bosquejo del continente americano con los colores azulcremas y con las iniciales del nuevo equipo que acababa de nacer: ‘C’ de club, y ‘A’ de América.

De esta manera, no solo quedó establecido oficialmente el nacimiento del Club América esa tarde, sino que también los míticos y legendarios colores con los que a través de 100 años, se ha identificado a nuestro equipo.

Ante el empuje que iba tomando el equipo, varios aspirantes a jugadores, fueron presentándose frente a los responsables del conjunto, para ver si eran admitidos. Fueron tantos, que hubo necesidad de ir fogueándolos, organizando torneos interescolares, limitando las edades, con el objeto de nivelar la competencia. El América salía victorioso de todos estos torneos y ello fue motivo para que sus directivos acariciasen la idea de ingresar a la Primera Fuerza, aspiración máxima de todo equipo. Y fue así que en los albores de 1917, formalizaron la solicitud de ingreso ante “Liga Mexicana de Football Amateur Association”.

El América, de acuerdo con los requisitos que dicha Liga exigía a los clubes de nuevo ingreso, tuvo que pasar por la prueba de tres juegos contra equipos del seno de la Asociación, para así, en mérito a sus resultados, ser admitidos o no.

El novel equipo pasó la citada prueba con éxito. Una vez admitido, su debut en el campeonato de 1917-1918 no fue el mejor, ya que fue él último lugar de la tabla, pero le sirvió para adquirir una experiencia de mucha utilidad en el futuro.

El primer partido del Club América en la Primera Fuerza fue contra el Júnior, el 31 de octubre de 1917 y los Cremas perdieron 0-1. Esa vez alineamos así: Nacho de la Garza; Rafael Rosales, “Yaqui” Salido González; Luis Fabre, Adeodato López, Fernando Sierra; Pancho Gutiérrez, Guillermo Gómez Arzáplo, Alfredo García Besné, Julián Sierra, Abel Flores Reyes.

De 1918 a 1920 el equipo tomó el nombre de ‘Unión’, debido a la fusión de todos los grupos de los colegios de los Hermanos Maristas. Participó en la “Liga Nacional” junto al Club España, Luz y Fuerza, Amicale Française y el Reforma A.C.

En 1920 el equipo crema retoma el nombre de América e inicio una época de esplendor deportivo.